Es una actividad que se utiliza para la diversión y el disfrute de
los participantes; en muchas ocasiones, incluso como herramienta
educativa. Los juegos normalmente se diferencian del trabajo y del arte,
pero en muchos casos estos no tienen una diferencia demasiado clara.
La primera referencia sobre juegos que existe es del año 3000 a. C. Los juegos son considerados como parte de una experiencia humana y están presentes en todas las culturas.1 Probablemente, las cosquillas, combinadas con la risa, sean una de las primeras actividades lúdicas del ser humano, al tiempo que una de las primeras actividades comunicativas previas a la aparición del lenguaje.2
El juego aparece en los mamíferos.
Los mamíferos juegan para aprender. De hecho la principal función del
juego es aprender. Los mamíferos se caracterizan por un cerebro
evolucionado, infancia larga, cuidado parental, amamantamiento de las
crías, cacería en grupo, división social y no genética de trabajo. Los
mamíferos juegan a cazar en grupo, definir jerarquías, explorar,
dividirse el trabajo, entre otros. El juego entre los mamíferos (caninos, felinos, acuáticos, primates) se basa en la imitación y en la exploración por ensayo y error. En los mamíferos hay una ausencia total de juego simbólico.
El juego simbólico se hace sobre representaciones y no sobre cosas
reales. Las pinturas rupestres son el primer ejemplo de ¨juego¨
simbólico. Los hombres prehistóricos las utilizaban para actuar sobre
los animales a través de sus representaciones. El juego simbólico está
claramente presente todos los niños normales a partir de los 2 años de
edad. El juego simbólico está presente cuando un niño toma una piedra y
juega con ella como si fuera un carro. Este niño está jugando con el
carro, no con la piedra.
Los chimpancés
y otros primates tienen la capacidad de utilizar representaciones,
pueden por ejemplo usar algunas palabras, pero no aparece en ellos
ninguna forma de juego simbólico. El juego de los chimpances tiene las
mismas características que el de todos los mamíferos. La aparición del
juego simbólico se presenta exclusivamente en los niños humanos, junto
con el lenguaje -intrínsecamente simbólico-.
En los seres humanos, luego de la aparición de juego simbólico, hacia
los 2 años, comienza una etapa de juego social, en el que los niños
juegan cada vez más entre sí y con los adultos, utilizando el lenguaje.
Este juego social requiere cada vez más el establecimiento de acuerdos y
finalmente termina en el juego formal, cuya característica esencial es
que es un juego con reglas muy claras. Los juegos de canicas
(bola uña) son un excelente ejemplo de juegos infantiles con reglas,
hacia los 6 años de edad. En la historia de la especie humana es
probable que el juego formal aparezca luego de la sedentarización
resultado de la agricultura y la escritura. En el juego formal el objeto
del juego son las reglas en si mismas, no las representaciones. Gracias
a esta capacidad para establecer reglas y jugar dentro de ellas la
especie ha podido construir ¨juegos¨ claves como la democracia, la religión y la ciencia. Crear juegos con reglas es la esencia de la evolución de la civilización.
A partir de los 5 años los niños pueden utilizar reglas para manipular
los objetos, interactuar socialmente o para generar conocimiento, los
tres usos fundamentales del juego y de las reglas.
Para saber más...
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El hombre no es verdaderamente hombre sino cuando juega
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